sábado, 16 de agosto de 2008

Problemas en la traducción del manga al español ** PARTE II**

Clikea aqui para ir a la primera parte del artículo.

Por Casandra


Hasta hace algunos años, todos los nombres extranjeros, al pasar a nuestro idioma eran cambiados por el más parecido al de la lengua “de llegada”; por ejemplo, Peter cambiaba a Pedro y Mark a Marcos.

Si esto pasaba con el idioma más cercano al nuestro, el inglés (tanto por la localización del gigante del norte, como por la invasión en cuanto a términos tecnológicos), imagínense las distorsiones que sufrían los nombres japoneses; por ejemplo, se llegó a cambiar Mako, de Mako, la sirenita - ¡citado en el título! - por Margarita (de cariño Margo).
Incluso nombres que no eran propiamente japoneses, al estar en una historieta proveniente del país del sol naciente, cambiaban radicalmente. Como ejemplo tenemos al caballero de oro Camus de Acuario del manga “Los Caballeros del Zodiaco” (Saint Seiya), traducido en el libro para colorear (que fue lo primero que nos llegó a México después del anime*), como Camil e incluso Camilo, en algunos números.


Hablando de “Los Caballeros Zodiaco” en particular, es cierto: lo primero que llegó a México de este título fue la serie animada y su doblaje dejó una huella tan grande, que el nombre de Camus no se pronuncia en nuestro país (hasta la fecha) como suena en su original francés (‘Camiu’), sino como se escribe. Pero lo que más se percibe de este manga (ya como manga en sí), es la traducción de su título, pues son conocidos en México y la mayoría de los países de habla hispana como ‘Caballeros’ aunque, en el idioma original son llamados ‘Santos’.

Fue un problema completamente cultural el cambio de un término a otro, ya que nuestra tradición judeo-cristiana no nos permitiría llamar santos a personajes tan bélicos (aunque ahora que conozco la vida de algunos de los santos católicos ya no estoy tan segura).
Así, el “Santo Seiya” se volvió el “Caballero Seiya”, personaje principal de esta historia.




Otro importante problema del cual hablar, es el espacio, los globos y su distribución. La escritura japonesa al principio solamente era vertical, la escritura horizontal comenzó en la era Meiji (año 1868 a 1912), y ahora se entremezclan en los diferentes medios escritos. Un ejemplo claro se encuentra en cualquier periódico japonés.

Hoy en día, el manga y la novela aún mantienen la escritura en forma vertical. Especialmente el manga, puesto que, después de tantos años, es muy difícil cambiar a la escritura horizontal y hacer leer de izquierda a derecha (aunque últimamente los comics estadounidenses ya llegan en su propio formato).
Además, la forma de la escritura tiene una muy profunda relación con la composición: cada cuadro del manga no es estático y no sobrevive por sí mismo, siempre avanza hacia la izquierda; los diálogos se escriben verticalmente y se van pasando en un sentido completamente contrario al que estamos acostumbrados, de derecha a izquierda.



En un principio, cuando el manga apenas se empezaba a traducir, el arte y el formato eran invertidos con un proceso conocido como “flopping”, y así podían ser leídos a la manera occidental (es decir, a nuestra manera), de izquierda a derecha.
El problema fue que hace algunos años, varios mangakas se quejaron, desaprobando que sus trabajos fuesen modificados de esa forma, y exigieron a sus editoriales que cuando vendieran una licencia, lo hicieran con una cláusula para que mantuvieran el formato original de su obra.

Pero el manga ya había crecido en el gusto de la gente de otras partes del mundo, y como consecuencia de la demanda de los fanáticos y la cláusula de los mangakas, muchas casas editoriales empezaron a ofrecer el formato original de derecha a izquierda, que es ahora un estándar para los lectores de manga fuera del Japón.

En una entrevista con Marc Bernabe (famoso traductor español de mangas), surgieron comentarios acerca de estos problemas en referencia a un solo manga: Detective Conan.
Según él, hay que adaptar el texto para que se entiendan las deducciones del detective en cuestión, cosa terriblemente difícil cuando notamos que muchos de los casos se basan en particularidades de la lengua japonesa, lo que obliga (como dice Marc) “a recrear desde cero algunos casos detectivescos para que tengan sentido en español”.

También nos cuenta que al ser una publicación ‘occidentalizada’ (en donde se ha ocupado el flopping), los diestros se convierten en zurdos, y “hay decenas de casos en los que el hecho de que un personaje haga algo con la mano derecha o izquierda representa la clave para resolver el enigma”.

Pese a que son tantos los problemas que recaen sobre una buena traducción de manga, las compañías (como lo dije al principio) no están a favor de mantener un cuidado sobre estos intereses.
Tomemos como ejemplo a la compañía norteamericana Tokyopop,sobre la que muchos críticos coinciden en que “sus publicaciones agresivas hacen énfasis en la cantidad sobre la calidad”.

Afortunadamente, a raíz de varios incidentes provocados por fans y mangakas, ya algunas casas editoriales no tienen empacho en buscar buenos traductores; en México tenemos a la conocida Editorial Vid (o Mundo Vid), que nos ha proporcionado buenas traducciones de los mangas más conocidos de este lado del “charco”.

Casandra´s after
Para el traductor traidor de mangas:

No porque el manga se llame así, se saque usted de la manga todas las líneas; hay algo llamado coherencia visual entre la imagen y el texto, y hay que respetarlo.

No me molesta en este momento recordar que cuando era mas pequeña, en un manga de “Sailor Moon”, decía en letras llenas de sangre: “Pulpo”, y yo me pasaba las horas tratando de encontrar al animal de ocho brazos; fue hasta hace algunos días que, viendo algunos scans en internet, me encontré con esa misma página y con una resbaladiza onomatopeya: “Pulp”. ¡Claro! Era el ruido de cuando mi heroína se resbala y se lastima… hasta ese momento me expliqué por qué la palabra estaba sangrando.

Bien, señor traductor traidor, espero que mejore su desempeño y nos haga familiarizarnos desde el principio con la trama de su manga en turno, porque entre más cercanos estemos al contexto, menos feas notas aclaratorias adornarán sus páginas.

Concluyo, no sin antes agradecerle, pues pese a que algunos de sus trabajos son pésimos (y con “P” mayúscula) nos han hecho soñar, reír, llorar, alegrarnos y, sobre todo, lograr sorprendernos en este mundo en el que ya todo se ve como si fuese cualquier cosa.

Atentamente su fiel admiradora:
Casandra




*animación japonesa que casi siempre aparece después de la versión en manga

Imágenes:
Camus de acuario en Chisten
Hoja de viñetas de Espacio Luke
Gris de Tony Sandoval y Patricio Betteo
Leer artículo completo...

miércoles, 13 de agosto de 2008

Mis Raices del Anime

¿Cómo conocí el anime? Como muchos, empecé a ver anime desde niño por la televisión abierta. Cada fin de semana (en el conocido bloque de caricaturas), me sentaba desde temprano frente a la TV y veía "Mi Caritele"; aunque no tenia idea de donde sacaban las caricaturas, siempre me gustaban. Me interesaron algunas más que otras porque eran un poco diferentes del resto. Aunque no discriminaba a la hora de ver la tele, las que más recuerdo son Astroboy, la Princesa de los 1000 Años, Caballeros del Zodiaco, Fuerza G, Supercampeones, Mazinger Z y otras.

Cuando llego el cable, me desvelaba por intentar ver hasta donde seguían pasando caricaturas (no sabia que los canales eran las 24horas XP) pero, al parecer, el anime no era popular entonces (hablo de mediados de los 90's). Sin embargo, gracias al cable, descubrí muchas formas diferentes de ver y apreciar el séptimo arte, enfocándome en la animación, específicamente. Ahí redescubrí lo que era ANIME, y no sabia que ya me gustaba desde pequeño. Supe lo que eran los otakus y, junto con mis amigos, platicaba en la escuela de cada serie que nos gustaba, incluso tenia un caballero del zodiaco dorado original, de esos que ya no encuentras. Al tener un tema en común, conocíamos más gente con los mismos intereses y, así, seguíamos adentrándonos en la cultura del lejano oriente.


Entonces, ¡llegó la moda de pasar anime en todos los canales! Después del éxito de Dragon Ball, Fly
y Sailor Moon, junto con Voltron y otras series por cable, incluso los Power Rangers, las televisoras nos empezaron a bombardear con anime (de los 80's, lo sé porque, como friki, me quedaba a ver los créditos cuando todavía pasaban completos, ¿recuerdan eso?) y también, claro, de consumismo. Incluso logre ver un canal para la TV satelital enfocado al anime, allá por el '99, llamado Locomotion, si lo hubiera tenido, habría sido un teleadicto enserio y feliz =) ah... que recuerdos.

Cuando el internet llego a ser accesible y a precios razonables, era un gran medio para socializar. Todos los otakus del planeta podían platicar y conocer más sobre sus series favoritas ¡yay! El fenómeno se daba a conocer con más fuerza
y me di cuenta que lo que nosotros alcanzábamos a ver era sólo la punta del iceberg comparado con todo lo que Japón tenía para ofrecer al mundo, ya sea porque no todo era interesante para la audiencia en general, censura o derechos de autor, pero, junto con mis amigos, podíamos disfrutar, de vez en cuando, de alguna película nueva y diferente.

Después, y por ultimo, llegué hasta CNAMKO, donde tuve la oportunidad, no sólo de seguir aprendiendo más acerca del anime, junto a personas que comparten la misma pasión que yo, sino también lograr darlo a conocer en Xalapa y poder despejar algunas telarañas de mentes negativas que tengan ideas estereotipadas acerca del anime. Si logre ampliar mi apreciación, no solo del anime sino también de otras formas de arte, espero poder proyectarlo hacia los demás.


Fin
Leer artículo completo...

sábado, 19 de julio de 2008

Una otaku más en el chiflado mundo...

Ayer me di cuenta de una de las grandes verdades de la vida; las personas cambian sus prioridades con el paso del tiempo, sé que no es algo novedoso y que la mayoria ya debe saberlo pero el haberme hecho consciente de eso, me puso a reflexionar sobre las cosas que yo, que tú y que todos hemos cambiado.

Hace poco le pregunté a mi papá que si podía recordar cuál había sido la primera caricatura que yo había visto de pequeña y me respondió: Los Thundercats, y empezó a contarme que yo tenia como 6 años y que me encantaban y que incluso me compraron la garra y la espada de Leono, obviamente de plástico, entonces él siguió contándome sobre algunas series que él podía recordar como Los caballeros del zodiaco, que siempre se la pasaban gritando: "seiya, seiya"; Sailor moon, Ranma y Dragon ball z. Es curioso como algunos padres se sientan a ver caricaturas con sus hijos; mis padres no son de ésos exactamente, pero estoy segura que al menos alguna les ha parecido interesante o espantosa.

Lo cierto es que las caricaturas y el anime son asuntos totalmente distintos que no muchos saben distinguir, cuando te preguntan ¿Qué es anime?, lo primero que se te viene a la mente es: "oh si, japón!" y respondes qué es la animación japonesa, sin embargo hay personas para las que el anime sólo son muñequitos japoneses de ojos grandes que se enfrentan en batallas sangrientas o tienen poderes mágicos y salvan a la tierra y punto; ahi termina su concepcion de la animación. Si bien el anime y las caricaturas o cartoons comerciales se basan en dibujos, sonido y trama, NO SON LO MISMO;no son sinónimos puesto que el anime tiene diferentes temáticas que van desde lo real y crudo de la vida cotidiana, hasta aventuras fantásticas en universos diferentes al nuestro.
Puedes encontrar desde una serie cómica, romántica, de acción, de suspenso, en fin, hay de todo y para todos: el mundo del anime no es limitado ni se cierra a determinado público; aún así creo que es necesario dejar de verlo con los estereotipos clásicos que se tienen sobre él y ser un poco más críticos respecto a las cosas que vemos y escuchamos.

Yo, al igual que tú y los demás que compartimos el gusto por el anime, somos muy diferentes, diferentes en edad, en género, en escolaridad, etc., pero todos nos hemos emocionado, gritado, llorado, maldecido, enamorado de algun personaje o de alguna serie animesca y es asi de simple: nos hace feliz, nos complementa y apoya en muchos aspectos de nuestras vidas; te cambia incluso la perspectiva de la vida, llega a hacerte sonreir, a ponerte realmente alegre... bueno al menos ese efecto a causado en mi... y estoy orgullosa de ello, a pesar de que allá afuera existan personitas que discriminen a los otakus, vale, que mas da, ¿no? cada quién su vida y sabe o intenta hacer algo con ella, asi que no te vuelvas a sentir mal si hay alguien que te ataca por ser diferente, simplemente agradécele su ignorancia, date la vuelta y aléjate feliz xD...

Ser parte de CNAMKO ha sido una experiencia realmente genial, compartir con estos chicos ha sido algo único, trabajar por la difusión del anime con las proyecciones que hemos hecho ya desde hace unos cuantos años ha sido genial, aunque llegué un poco después a integrarme, realmente me siento parte y me siento contenta de haberlos conocido ^^... y bueno a seguir luchando por nuestros sueños ¿no?.. que a últimas es lo que realmente cuenta al final del día...

Minna... arigato...



Leer artículo completo...

Problemas en la traducción del manga al español ** PARTE I**

PROBLEMAS EN LA TRADUCCIÓN DEL MANGA AL ESPAÑOL
Por Casandra
En primer lugar, la traducción del manga (historieta japonesa) a nuestra lengua no requiere gran ciencia.
No porque no se deban tener todos los cuidados posibles para traducir, o porque no se necesiten estratagemas, metodologías o estar empapados de la cultura japonesa, sino porque en realidad a las editoriales eso no les interesa.

Las “benditas” editoriales que se dedican a la publicación de manga en español (la más famosa es Glénat en España), no se muestran para nada interesadas en una buena traducción, sencillamente en cuanto compran los derechos en tal o cual país, nadie más puede vender otra versión traducida, ni mejor ni peor.
Por supuesto, nadie se da cuenta de las cosas hasta que llegan conocedores, tanto de la lengua como de costumbres y tradiciones del japonés, y se dan cuenta de que algo no marcha del todo bien.

Y es que hay que ver los errores que algunos traductores cometen, viñetas completas en las que no hay coherencia entre diálogo y acción.

Algunos de los problemas con los traductores es que la mayoría de ellos no pueden elegir el manga a traducir, les dan a escoger entre los disponibles para la editorial en que trabajan, por lo cual, algunos tienen que aguantar mangas aburridísimos (para ellos) y traducir con desgano.

Conseguir las licencias de mangas, ya no está en chino sino en japonés, y es que los mangakas (los que hacen manga) son gente extraña, cerrada, y muy protegida por las editoriales japonesas.
Aunado al alejamiento que hay con la lengua (que es de por sí lejana desde el momento en que ni siquiera son grafías las que se utilizan para escribir, sino ideogramas), tenemos el de los autores: es casi imposible hablar con ellos; entonces, ¿qué queda? Intentar traducir por cuenta propia.

El manga comenzó con el arte del grabado. Los cuenta cuentos antiguos llevaban grabados consigo y narraban historias que les venían a la mente al verlos. Desafortunadamente, ellos no podían estar en varios lugares al mismo tiempo, por lo que empezaron a escribir las historias a un lado o al reverso del grabado, estos se copiaban y así fue como empezó todo.
Con la llegada de la imprenta, la distribución se hizo aún más grande convirtiendo al manga en el llamado “único arte serial japonés”, el resto es historia.

Debo agregar que el japonés promedio es una persona muy tradicional: las obras del mangaka, pese a tener un bagaje intercultural muy grande, se basan más en las ideas de su propio país.
Al crear un manga, el mangaka, en lo último que piensa es en si será leído por foráneos, por lo que el primer problema que enfrenta el traductor es el de la ‘intraducibilidad’ cultural. Como dice Alberto Ballestero: “Un traductor es un mediador cultural, una persona que vive a caballo de dos o más culturas; su vida transcurre en la frontera de las cosas, de las lenguas, de las historias, de los hechos…” Está en manos del traductor saltar esa barrera y seguir adelante.


Uno de los problemas a los que se enfrentan los traductores de historieta (en general), es que deben evitar ofrecer traducciones explicativas, ampliaciones o notas al pie; esta excepción ha quedado descartada en el manga, que se congratula en exhibir cuantiosas notas aclaratorias para que sea fácil seguir el hilo de la historia.

No sólo se utilizan notas cortas, como en la imagen de arriba, sino que, en las últimas páginas, numerosas editoriales se dan el lujo de hablar acerca de las cosas particulares de Japón, a fin de meter en contexto al lector.

La mayoría de los textos japoneses, tienen palabras que simplemente no existen en nuestro idioma, y se ha dado, casi por convención, el permitir estas palabras en el idioma original (claro, escritas fónicamente con nuestro propio alfabeto), dejando una pequeña explicación en algún lugar del cuadro, donde no corte alguna imagen.

Los juegos de palabras son, muchas veces, intraducibles; esto es, que no tienen una equivalencia en nuestro idioma.
En un libro, sin más problemas, podríamos utilizar diversos recursos (como la nota al pie), o intentar hacer la explicación y compaginarla con el texto, o incluso pasar de esa parte y omitirla (eso recae ya sobre la ética del traductor); con el manga, como con la historieta en general, esto no es posible.
Si intentásemos hacer toda la explicación del juego de palabras, podríamos usar demasiado espacio, y en la historieta sólo se tiene el espacio determinado por “los globos” o “bocadillos” para hacerlo.

Omitir esa parte traería como consecuencia la pérdida de seguimiento de la historia, sin contar con que simplemente sería imposible omitir toda imagen que tenga que ver con ese comentario en particular.
Lo más factible en ese caso sería la nota al pie de la viñeta, pero tendría que ser corta, como en la imagen pasada. Ejemplos de juegos de palabras hay miles, y la mayoría están relacionados con los nombres propios.

Clickea aqui para ir a la segunda parte del artículo.

Imágenes:
Apple Cheek de Maki Usami
Wallaby de Kiyohiko Azuma

Leer artículo completo...

martes, 8 de julio de 2008

Meet Cnamko!


Kazu,Bana,Rikku, Arlenzú- cosplayer invitada- ,Alessa,Loko





Fotos tomadas en el segundo maratón que se realizó en la GACX
¿más? Click aquí

Leer artículo completo...

jueves, 3 de julio de 2008

Final Fantasy VI ~ Grand Finale


Es curioso, pero el primer disco del que hablaré en este espacio no será sobre anime, sino sobre juegos de video. Y es que, de verdad, éste no es un disco más entre los muchos de juegos. Si pudiera seleccionar un disco favorito de los muchos que han salido de la saga de Final Fantasy, el Grand Finale sería el primero de ellos (y el segundo, sin duda seria el Dear Friends).

Comencemos por el hecho de que no es un clásico disco con los temas de siempre de pueblo+mapa+batalla+victoria, etc. Grand Finale es un disco con versiones arragladas, mejoradas, ampliadas y orquestadas de los temas más representativos creados por Nobuo Uematsu, el compositor original de la banda sonora del juego para Super Nintendo de Final Fantasy VI.

Para 1994, año del lanzamiento del juego, Uematsu no había caído en el terrible tedio de elaborar un gran tema musical y hacerle muchas modificaciones para armar un soundtrack como pasó con Final Fantasy VIII, donde muchas piezas -de los ¡4 discos!- que conforman la banda sonora son variantes del tema principal, Eyes on Me). Cada una de las canciones que aparecen en el Grand Finale (o Grande Finale como algunos le llaman) son diferentes entre sí desde su versión original. Pero la manera en que son presentados en este disco, bellamente trabajados y perfectamente caracterizados e identificables con su versión de 4.1 MHz de Super Nintendo, es en verdad maravillosa. Es imposible no reconocer el majestuoso tema de "Tina" del inicio que da apertura al disco, la fuerza del Imperio enemigo en "Troops March On" o el sentimientalismo en el tema de "Relm", por decir algunos ejemplos.

Grand Finale es un disco que a veces suena barroco, lleno de cuerdas, flautas, clavecines y clavicordios -como en el tema de "Gau" o "Kids..."- pero luego despierta y retoma su papel orquestado agregando el uso de percusiones y trampetas como en la maravillosa pieza dedicada a "Cefca" -mitad circense, mitad arabesca- para después mostrar una apasionada persecusión entre piano y cuerdas en "Mystery Train".

La sorpresa es el sublime cierre del disco con "Aria di Mezzo Carattere", versión arreglada de la Opera de María y Draco inserta en el juego de video. Iterpretada en italiano por Svelta Grateva, la única pieza vocal del disco, es simplemente hermosa; el mejor ejemplo de lo que es el Grand Finale. Aquí hay un link para ver y escuhar parte de esta canción con imágenes en CG del lanzamiento para Play Station en 1999. Y acá hay otro para un poco más de la banda sonora y más CG's.

La orquestación de los 11 temas del disco está a cargo de la Orquesta Sinfónica de Milán junto al Ensamble de Cuerdas del Teatro Della Scala bajo la batuta de Yoshinori Kitase, con los arreglos de Tsuneyoshi Saiyo y Shiro Sagisu. La producción fue japonesa, pero se grabó en Milán, Italia. De ahí que el clásico tema de Final Fantasy "Chocobo" se llamase en esta ocasión "Milan de Chocobo" (en lo personal, el que menos me agrada).


Para concluir me gustaría agregar el dato de que el disco, en su versión limitada, tiene en la portada una ilustración de Yoshitaka Amano, el famoso artista que diseñó los personajes de la mayoría de las sagas de Final Fantasy. A muchos no les agrada su trabajo, pero yo lo considero todo un talento; lástima que muchas veces su trabajo no pueda ser reproducido fielmente por tanta saturación de color y elementos raros.

Grand Finale se lo recomiendo a los amantes de la música orquestada; es ideal para los que buscan inspiración para escribir, relajarse, soñar cosas interesantes, dibujar o dejarse llevar en la cama o sillón favorito escuchando nomás. Si te gusta la música más para cantar y bailar, este disco te resutará muy serio, pero bonito. Dale una oportunidad cuando te sientas sublime; te atrapará como a muchos.

Aquí está el tracklist completo:

1. Opening Theme (Tina)
2. Cefca
3. The Mystical Forest
4. Gau
5. Milan de Chocobo
6. Troops March on
7. Kids Run Through the City
8. Blackjack
9. Relm
10. Mystery Tarin
11. Aria di Mezzo Carattere
Leer artículo completo...

viernes, 27 de junio de 2008

Creciendo con el anime: Kazu

Profile

Nombre: Kazu.
Cumpleaños: 8 de agosto.
Tipo de sangre: ORH+
Manga favorito: Todo lo de CLAMP y similares, Gokusen.
Anime favorito: Wolf's rain, Captain Harlock, Yu Yu Hakusho, Fruits Basket.
Videojuego favorito: King of Fighters, Legend of Zelda: Ocarina of Time, The Sims.

***


Mmm...
¿Cómo me llegó a gustar el anime?
Creo que fue por accidente.


Antes que nada, he de declararme fan absoluta de la televisión. Cuando era niña, antes que leer un buen libro, ver una buena película o tener una buena conversación, yo veía televisión. De las 24 horas del día, pasaba ocho en la escuela, cuatro con mis papás (porque trabajaban), seis para dormir y, el resto, se lo dedicaba a la televisión. Era una adicta (según una psicóloga que vino el otro día a la escuela). Veía de todo, ZAZ, ESPN, Discovery, el canal 5, las noticias, cartoon Network en inglés, aunque no entendiera. Por supuesto, por mi edad e intereses, le daba prioridad a los programas infantiles.


Mi infancia coincidió, pues, con una época en la que pasaban mucho anime por televisión, o así me lo parece. La princesa de los mil años, los caballeros del zodiaco, Remi, Heidi, Perrine sin familia (Así la doblaron, ¿alguien se acuerda de esa?) Kimba el león blanco, Astroboy, Mazinger, Capitan Harlok, y muchos otros (curiosamente, a la mayoría los vi en tv nacional).


El anime atrajo mi atención por tres razones: el dibujo, el humor y el hecho de que las series tenían continuidad. Me fascinaba, y hasta el momento me fascina, la capacidad que tenían para conjugar esos tres elementos. A diferencia de las otras series de animación, las series de anime tenían un principio y un final, si alguien moría, así se quedaba, a diferencia del Coyote; eran capaces de hacer un chiste de algo muy serio, sin privarlo de su profundidad con una gota en la cabeza o caerse de espaldas. Jugaban con el espectador, suponían que era inteligente. Y no hablemos de la ropa, los colores, los superpoderes y las transformaciones. Era tan diferente al otro estilo de televisión (que, he de decir, me gusta mucho).


Los primeros años, me obsesioné con él. Todo aquello con ojos grandotes, mechas, gotitas y peinados raros era bueno. Inicié, como muchos otros, una especie de cruzada personal contra la animación gringa y francesa alegando que el anime era de lo mejor (y sentía una punzada de verguenza en el estómago cuando los veía). Eso fue lo malo, que, a su vez, dio origen a lo bueno.


La gente me empezó a preguntar ¿por qué te gusta? Y no sabía qué responder, no sabía decir lo que dije arriba; hubo algunos que, incluso, me mostraron por qué algunos animes no valían la pena.


Llegó el boom de Dragon Ball, Ranma y Sailor Moon, y con ellos, la mala fama del anime, o, por lo menos, cuando yo la sentí. "Eso es para pervertidos; los monos japoneses son pornográficos; los japoneses tienen un trauma, por eso se dibujan los ojos tan grandes". Curiosamente, en la escuela nunca me dijeron nada, por el contrario, todos amaban a Dragon Ball y a Sailor Moon.


La agresión vino de los adultos, a falta de palabras mejores. Por ser una persona orgullosa y por estar pasando por la adolescencia (so I didn't take any crap from any friggin' grown up), no iba a dejar que nadie pisoteara mi pasatiempo. Les iba a cerrar la boca con argumentos convincentes, inteligentes, no la clásica pubertada de "respétenme, a mi me gusta". Hell no! This is fucking smart, and you're gonna suck it up (en el fondo, todo lo anterior era simplemente porque era muy inmadura).


Llegó el internet, Evangelion, CLAMP (con toda su fuerza), Comiteca, D&D, etc. Meet the geek world.


Y, bueno, para no hacer el cuento más largo, si bien no me reconcilié del todo con los que me criticaban, sí me reconcilié con la idea de que algo verdaderamente bueno merece ser reconocido. Si alguien no aprecia Akira porque es anime, no apreciará Nosferatu porque está en blanco y negro o dejará de leer el Quijote porque es un libro muy gordo; eso es simplemente ignorancia.


CNAMKO


Así, en la universidad, me uní al club con el objetivo de mostrar y compartir aquello que me gusta, un género discursivo tan bueno como el que más. Ahora sí, para limpiar esas telarañas de la cabeza de la gente de manera inteligente, con argumentos, pero de manera respetuosa y divertida.


Creo que lo hemos hecho bien.


That's all folks!


Artículos by Kazu


Guerra en Gaza: Zetsubou desu!
Leer artículo completo...
 
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.